mercredi

El tiempo pasa entre Coronitas.




Te odio. 
Odio tu forma de hablarme, y tu forma de escribirme cosas bonitas.
Odio tu sonrisa picarona que habla por si sola y dice que aquí no ha pasado nada.
Odio tu forma de disimular. Odio tu interés por ellas.
Odio que me cuentes cosas que odio oír.


Odio mi forma de echarte de menos.

lundi

Hablar por hablar.




Extraño. Muy extraño. 
Aunque en ese momento los días que nos separaban no eran un impedimento.
Un paseo, una esquina, y unos cuantos piropos.
Recordamos el pasado, de unos años atrás, 
cuando aún no había posos de tequila en el corazón.
'Las situaciones son difíciles si nosotros las hacemos difíciles' 
Frío en el cuerpo, ojos rojos, y labios mojados.
Tu nariz en mi pelo, y su sonrisa en la mía. 

Un sentimiento que los dos sabíamos que moriría aquella noche.



vendredi

It happened many years ago when she..




Eres como la resaca de domingo por la mañana. Molesto, muy molesto.
Tan amargo como el café solo de los viernes por la noche.
Dulce cual azucarillo deshaciéndose en su cuerpo, 
pero frío como los hielos de mi cubata.
Picante como un mordisco en la oreja, 
 doloroso como un pinchazo en la vena,
y morboso como el sexo en un ascensor.


Increíble. 


Eres increíble.

mardi

Isodinamia




Puede que los tiempos de lucha no hayan terminado y haya que esconderse 
bajo la cama para evitar escuchar los disparos al corazón.
Acurrucarse en una esquina esperando que los ruidos cesen, 
y que paren los llantos incontrolados de la multitud.

Piensas, ¿Cómo hemos podido llegar a esto? 
¿Cómo hemos acabado tan mal?

Entonces una vocecita resuena en tu cabeza recordándote
 una frase que alguien te dijo alguna vez.

'Esa camiseta verde no pega con ese pantalón azul, Laura'

dimanche

Quasi una fantasía Op. 27 Beethoven



 - Se acabó.
- ¿Qué? ¿Qué ha pasado?
- Ya se ha acabado todo, Laura.

Eran las ocho de la tarde cuando recibió la noticia. 
Había sido un día normal. Ella era una chica normal, sin demasiadas preocupaciones, ni muchos quebraderos de cabeza. Aunque era raro para ella, aquella mañana se había levantado temprano para estudiar, y mientras se vestía, se decía a sí misma que aquel iba a ser un buen día.

Un buen día.

Se fue sin desayunar, como casi siempre, y pese a los gritos de su madre, salió de casa con una sonrisa puesta en la cara. Se puso los cascos, y caminó sin prisa hacia el instituto, llegando tarde, como siempre.

Hay ciertos detalles, en los que nunca repararías un día normal. Pero ella, ese día, percibió más cosas de las que el mundo podía ver.


Era miércoles, y había preparado la mochila con los libros del jueves.
En el examen de biología usó cuatro bolígrafos diferentes porque todos quedaban sin tinta.
Suspenso en mates.


Vaya, bonita forma de empezar un buen día.


Tarde en casa. Estudiando. O haciendo que estudiaba, bueno.
Siempre es más divertido mirar hacia la pared que leer todos esas párrafos aburridos
 de los libros, ¿no?


Una llamada interrumpe el silencio de la habitación.


Una llamada interrumpe la esperanza, y trae recuerdos a la mente capaces
de sacar lágrimas. Una llamada te deja sin habla. Una llamada hace que te mueras por dentro. Una llamada mata todas las ilusiones construidas en meses.
Una voz femenina te cuenta que ha pasado, y en ese momento prefieres 
olvidarte de respirar.