lundi



Silenciamos las luces de la noche sin apenas un ligero murmullo.
Sin palabras, nos íbamos matando, suavemente, para que ninguno lo notara.
Tardamos demasiado en darnos cuenta de la realidad de nuestros actos.
Tardamos tanto que, cuando vimos lo que de verdad habíamos hecho,
ya estábamos muertos por dentro. Mustios. Sin un resquicio de vida en nuestro interior,
que pudiéramos regalar. Y qué decir de amor.

Verla a ella te fortalecía, te revivía.                      Mientras que a mi, veros me mataba poco a poco. 
Lentamente.



Silenciamos las luces de la noche sin apenas un ligero murmullo.

dimanche

Closed eyes.



La noche era fría y tus besos gélidos. 
Te habías ido con el sol, y allí sólo quedaban restos 
de las cenizas que sus llamas me habían dejado.
Por más que intentaba transmitirte
mi calor, seguías helado, frío. Muerto.
No pude hacer nada, aunque quise.
Quise besarte, y tenerte como antes.
Volver a empezar, desde el principio.
Una mala circunstancia puede acabar con todo.
Las luces me cegaban y oía voces gritando a mi alrededor.

Todo era como antes.
Menos por el simple hecho de que yo había dejado de existir para ti.


Cierra los ojos.

jeudi

We started again.





Empiezo, llego, pregunto.
Nadie sabe nada. Me dejo llevar.
Las botellas tintinean en la mochila,
nuestras vidas sonríen un atardecer más.
Música de fondo, nadie siente el frío.

El alcohol fluye en nuestras venas, cariño.
Esta es nuestra noche.

samedi

Hopeless




Ebria de emociones, sobria de sentimientos.
La vida pasa y todo es increíblemente inverosímil.


La noche caía mientras caminábamos despacio.
 Las luces de la ciudad nos alumbraban creando sombras extrañas en 
paredes  perdidas. Tus ojos eran mi cielo, y tus manos acariciaban 
cada resquicio de mi cuerpo proyectando dibujos increíbles en mi piel. 
El efecto orgásmico de tu voz en mi oído, de tu lengua en mi ombligo. 
Tu aroma, el olor de tu colonia transportándome a lugares paradisíacos, 
cuando en realidad solo estábamos de pie en un parque desconocido. 
La ropa sobraba y el calor invadía en ambiente, mi pulso se aceleraba 
y tú no querías parar. Nos fundimos mientras hundías tu sonrisa entre mi pelo, 
mientras susurrabas palabras que casi ni entendía en aquel momento. 


mercredi

Sueños a medianoche





Ese dulce olor a naranja un domingo por la mañana. 
Ese verde de tus ojos una noche cualquiera en mi cama.

Tus manos volaron aquella noche sobre las dunas de mi espalda, 
mientras tu voz susurraba palabras inteligibles cerca de mi oído.
Podía saborear mis sueños y tú sabías que mi sueño eras tú.
Las luces de la noche se reflejaban en tu cuerpo y tu sonrisa
era capaz de iluminar completamente la habitación.
Las sábanas resbalaban sobre nuestra piel, y tu saliva 
envenenaba hasta los lugares más recónditos de mi cuerpo.


¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción;
y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son.
La vida es sueño.